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El pasado 15 de Setiembre del 2003 se cumplió, aunque usted no lo crea y la realidad parezca otra, 75 años de aviación comercial en el Perú. Y esta tan importante fecha nos recuerda que en 1928 Don Elmer Faucett, primer empresario aerocomercial del Perú, realizó los vuelos inaugurales de su flamante Compañía de Aviación Faucett S.A. Con pasajeros y correo pagos a bordo de los Stinson Detroiter F-19. Ese día las aeronaves de Faucett lograron unir desde Lima las ciudades de Talara en el norte y Arequipa en el sur.

 

Ante semejante hazaña, única manera de calificar la iniciativa de operar vuelos comerciales en un país en pañales como lo era el Perú en 1928, a pesar de haber cumplido meses antes su primer centenario como nación soberana e independiente, toda la nación tenía los ojos puestos en este gringo y sus graciosos aviones de color naranja, color que luego sería el que identificaría por siempre a la Primera Línea Aérea Nacional.

 

Durante 69 años y dos meses Faucett, o “La Naranja” como se le llamaba cariñosamente, eran el referente obligado al hablar de aerolíneas en el Perú. Y es que a pesar de no haber sido reconocida nunca como línea de bandera, fue la que dio el gran impulso a la industria aerocomercial para su desarrollo en el país. Durante esos 69 años y pico, Faucett convivió al lado de otras aerolíneas que tampoco lograron sobrevivir a estos tiempos modernos y al inexorable paso del tiempo: Panagra, PIA, LANSA, APSA, y más recientemente Americana, Andrea, Expreso Aéreo, Aero Tumi, Aero Chasqui, Imperial Air, y su archi competidor por 25 años: Aero Perú, aerolínea que tan solo le sobrevivió año y medio antes de correr la misma suerte.

 

Y es que, haciendo memoria, de las aerolíneas que compartieron en algún momento el mercado con “La Primera” solo quedan con vida Aero Cóndor, que es actualmente la aerolínea más antigua del Perú y Aero Continente, que ahora pasa por una muy difícil situación y ojalá no se convierta en un habitante mas de este portal.

 

Pero la pregunta que da vueltas en mi cabeza es: ¿Qué aerolínea reemplazó a Faucett?. De primera impresión creo que usted contestaría igual que yo: Aero Continente. Y sin duda Aero Continente por ser la aerolínea que soporta hoy en día la gran mayoría del tráfico aéreo doméstico, ya que el internacional, donde a pesar de sus esfuerzos no ha logrado ser competitivo, esta en manos de TACA Perú y LAN Perú, aerolíneas que sin duda son mucho más modernas y que operan con una filosofía totalmente distinta de costos y operación.

 

Pero volviendo al punto anterior no puedo dejar de preguntarme: ¿Ocupó en realidad Aero Continente el lugar de Faucett en la Aviación Comercial Peruana?. Pensándolo bien, y le pido  lo haga usted a conciencia, creo que no. Y para no dejar dudas paso a exponer mis motivos.

 

Elmer Faucett, quien fue también el primer Piloto Comercial del Perú, ideó una empresa dedicada no solo al negocio de la aviación comercial, es decir el llevar pasajeros, correo y carga de un punto a otro del país y ganar dinero por hacerlo; si no que además, ojo a este importante punto, creo una empresa decidida y comprometida a DESARROLLAR LA AVIACIÓN COMERCIAL EN EL PERÚ.

 

Y pongo en mayúsculas y negritas la frase anterior por que ese impulso y dedicación al desarrollo de la industria llegó a tal punto que Faucett fabricaba sus propios aviones adaptados a las necesidades geográficas del país, operaba sus propias estaciones meteorológicas en las rutas que servía, construyó sus propios aeródromos, y fue sobre la base de sus rutas que se diseñaron los primeros sistemas de aerovías en el país. Además nadie podrá negar que fue a bordo de “La Naranja” que llegó la prosperidad y el desarrollo a los pueblos alejados de las ciudades, uniendo lugares antes inaccesibles e incentivando el intercambio comercial interno del país.

 

Creo no equivocarme al decir que estamos frente a la imagen de un empresario que no solo se interesó por su dinero, si no que además decidió invertir en infraestructura para lograr un intenso y rápido desarrollo de la industria aero comercial y con ella de la economía del país. Y es que Don Elmer Faucett fue mucho más que un empresario de esos que llegan, lucra la oportunidad y se van. Fue un aventurero y entusiasta amante de la aviación y del Perú, país al que legó su más grande sueño, la Compañía de Aviación Faucett, además de su fortuna personal cuando llegó el final de sus días, dinero con que se formó la Fundación Faucett.

 

Esta imagen en el recuerdo de un país agradecido no pudo ser dañada a pesar de que algunos años más tarde, ya en plena guerra de tarifas en el Perú, la empresa cayó sucesivamente en manos de empresarios no tan loables como el viejo Elmer Faucett. Aún así la empresa, fiel a su tradición, continuó dando un importante apoyo al desarrollo del país, siendo la aerolínea con mayor presencia en el mercado nacional y dominando el manejo de carga entre Lima y Miami, importante puerto de entrada de nuestras exportaciones hacia el mundo.

 

Por eso llenó de un profundo dolor el corazón de los peruanos su cierre definitivo en noviembre de 1997. Y es que los malos manejos administrativos, las deudas acumuladas durante años de errores y la mortal resaca que dejó el accidente de un Boeing 737-200 en las afueras de Arequipa en febrero de 1996, terminaron por cortar las alas de La Primera Línea Aérea del Perú, aquella que le enseñó el camino a seguir a todas las que llegaron después.

 

El pasado 15 de Setiembre del 2003, fuera de la tradicional misa y cena de camaradería que aún realizan los ex trabajadores de Faucett, fieles a la tradición de amor a la camiseta, nadie se digno recordar tan importante fecha para el país, aún teniendo en cuenta que se iniciaban ya las celebraciones por el Centenario de la Aviación en el Mundo.

 

Y es que haciendo justicia al recuerdo de un hombre que lo dio todo por el país, esta fecha debería de incluirse en el calendario oficial para recordar como Dios manda a quien sin duda es el pionero de la industria aerocomercial en el Perú, y enseñarles de paso que hacer empresa no significa solo ganar dinero, si no que esto puede hacerse también de manera digna, dejando un legado tan difícil de olvidar como el de Elmer Faucett.

 

Estoy seguro que algún día nuestros jóvenes preguntarán porque la avenida de acceso al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez lleva su nombre. Y yo les respondería que fue Don Elmer Faucett y su empresa quienes hicieron realidad en el Perú el sueño de millones de peruanos: VOLAR!.