Hablar de Elmer J. Faucett, egregio nombre inmortal, es hablar también de la empresa aerocomercial del Perú  que lleva su nombre en la fecha en que se conmemora su fundación que fue el 15 de Setiembre de 1928.

 

Para los ex-trabajadores que aún estamos con vida, en este 76 aniversario en el 2004, es tocar un tema de connotaciones históricas y sentimentales muy difíciles de expresarlas. Pretender escribir 1,500 historias de igual cantidad de ex-trabajadores con todas sus vivencias grabadas en tantos corazones y en sus memorias, al igual que en las mías, como me agradaría hacerla hoy, sería una tarea monumental imposible de materializarla en pocas líneas. Por eso sólo me limitaré a extraer algunos recuerdos de las épocas pasadas en que, cada quién, en su puesto de trabajo, dio lo mejor de sí para hacer de Faucett la PRIMERA LÍNEA AÉREA NACIONAL, y con el paso de los años, surcaría los cielos de América portando en sus alas color naranja la bandera roja y blanca de la patria, sobre los mares, las nubes y las tempestades, uniendo a las familias y a los pueblos. Así contribuyó durante siete décadas al progreso económico, cultural, social, tecnológico y turístico de la nación.

 

Para el autor de estas líneas, que trabajó en Faucett durante 33 años, y veinte de ellos alternó defendiendo el derecho de los trabajadores en la lucha por mejores sueldos y salarios, mejores condiciones de trabajo, convencido de  que la justicia social y la defensa del capital humano, por ser el mejor capital por excelencia de la empresa, era para mí un deber ineludible, me permitió conocer muy de cerca y tratar personalmente con los trabajadores y empleados de todas las áreas, de Lima y provincias.

 

Siempre fue honroso para mí llevar la voz del justo reclamo ante las gerencias, al Directorio de Faucett, al Ministerio de Trabajo Y, en este día tan especial, aunque me encuentro lejos de la patria, quiero decirles a los lectores de este mensaje, que los recuerdo con mucho cariño. Cada uno de ustedes están grabados en mi corazón. Cada nombre, cada rostro de Uds.; cada vivencia que compartimos en  los años que se fueron, forman parte de mi vida, parte de mi ser. Por eso desde estas tierras, Miami, sin poder evitar la nostalgia de la distancia, a través de estas líneas les digo a  Uds. ex-compañeros y compañeras de trabajo de Faucett:

 

Gracias, por el compañerismo que supieron brindarme.

 

Gracias, porque estuvieron conmigo en las horas de lucha por las causas justas con que hicimos historia en el Perú.

 

Gracias, por la lealtad de la invalorable amistad en las diferentes circunstancias dificíles que nos tocó vivir.

 

Gracias, por todas las alegrías que coronaron nuestros triunfos sobre las adversidades.

 

Gracias, por las horas felices que Uds. supieron brindarme con el humor criollo a flor de labios, y así haber tenido la oportunidad de conocer la profunda naturaleza humana que enriquece la vida y da sentido a la lucha por los grande ideales.

 

Finalmente, les digo a Uds. que el futuro en el plano personal, en el plano patriótico como ciudadanos, siempre será un reto, un reto para nuestra inteligencia, para nuestra voluntad de mantener la unidad, la fraternidad, la lealtad, la amistad sincera.

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FELIZ ANIVERSARIO CON MIL Y UN RECUERDOS!!!