Fiel a tu destino de águila americana

un día Elmer Faucett, emprendiste

vuelo a tierras peruanas para hacer realidad

tus visiones y grandes sueños de volar.

 

Elmer Faucett, en la regia historia

de la aviación mundial tienes un sitial

de honor porque forjaste con sudor y tesón

 la línea aérea Faucett con numerosa flota.

 

Contigo el oro del Perú se tornó color naranja

y con las naves que surcaron los cielos

quedó estampado para la eternidad el emblema

naranja de  esperanza y unión de los pueblos.

 

Elmer Faucett, ya cruzaste el umbral

del más allá, pero tú vives en el corazón

del pueblo peruano; vives en el corazón palpitante

de todos los trabajadores que estamos orgullosos de ti.

 

La flota de Faucett estuvo al servicio del Perú,

en tiempos de paz como en tiempos de guerra,

por eso en en justicia para la historia

el supremo gobierno peruano te condecoró.

 

Elmer Faucett, en vida fuiste digno ejemplo

de esfuerzo, de fe, de coraje que desafía en cada vuelo

 las altas cordilleras, y también quien sabe remontarse

sobre las adversidades para alcanzar las estrellas.

 

Por eso este himno solemne y sonoro lleva

en su mensaje y su melodía testimonio de gratitud.

Más allá del sol donde vives en la eternidad, en santa paz,

te elevamos nuestra ofrenda  en el altar del recuerdo.

 

Tenemos la esperanza de que en el futuro cercano

veloces alas color naranja con bandera peruana

nuevamente puedan surcar los cielos de América

y otros continentes uniendo a los pueblos del mundo.

 

René Hospinal

Ex-Jefe de División de Procuraduría Legal

Miami, 11 de Septiembre de 2004