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Por
Ricardo Javier Delpiano Rebaza - Septiembre de 2002 -
gracias a Apolo Díaz y a Matt Townsend
La historia de AeroPerú
se puede remontar a 1973, cuando el gobierno peruano consideró
necesario crear una línea aérea que uniera las principales
ciudades del país, separadas por una geografía difícil, así como
para sustituir a la aerolínea APSA recientemente quebrada
(Aerolíneas Peruanas Sociedad Anónima), que hasta 1972 había
sido la aerolínea de bandera. Así pues, el 22 de mayo del mismo
año, AeroPerú fue fundado oficialmente, y se convirtió
rápidamente en la primera aerolínea del país. El primer vuelo de
AeroPerú se realizó el 3 de octubre de 1973, hacia la ciudad de
Cuzco, otrora capital del antiguo imperio inca, y ahora capital
del turismo peruano, sirviendo como entrada a Macchu Picchu. La
compañía inició operaciones con tres Fokker F28s, aeronave muy
moderna en ese entonces. El lema de AeroPerú resumió la
filosofía de la compañía:
"trabajamos orgullosos para formar a un gran equipo y para
llevar el nombre de Perú en alto."
En 1974, AeroPerú
emprendió un programa de expansión de sus operaciones, abriendo
su primera ruta internacional hacia Buenos Aires vía Santiago.
Por la mañana del 28 de julio, el Douglas DC-8 salió del
Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima a Santiago
de Chile en vuelo de tres horas.
A través de la década
otros destinos internacionales se sumaron a la lista: Miami, Los
Angeles, Panamá, Bogotá, México, Caracas, Guayaquil, Quito, La
Paz, Río de Janeiro y Sao Paulo. El crecimiento extraordinario
emprendido durante los años 70 y los años 80 forzaron a la
compañía a introducir mejoras en la flota. En 1978, AeroPerú
fue la primera aerolínea sudamericana en introducir el avanzado
Lockheed L-1011 TriStar. Fueron dos aeronaves las
entregadas a AeroPerú, para sus rutas de mucha demanda, tales
como Buenos Aires-Santiago-Lima-Miami - una ruta tradicional, la
mina de oro para las líneas aéreas peruanas.
Estas aeronaves fueron sin embargo, retiradas
de la flota en favor de los DC-8s adquiridos de United Airlines
pues sus costos operativos eran más económicos y se adaptaban
mejor a la red de rutas de la línea aérea. Los Boeing 727-100s
también fueron agregados a la flota durante los años 80. Hacia
la mitad de la década, AeroPerú tenía un sistema de rutas
internacionales y domésticas grande. La línea aérea enlazó Perú
a Chile, Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia,
Venezuela, Panamá, México y Estados Unidos.
El 16 de enero de 1993, como parte del
esfuerzo del gobierno en privatizar las empresas estatales, se
puso a licitación la aerolínea para ser vendida al mejor postor.
Esta fue adquirida por DBA Aeroméxico ( Aerovías de México),
dirigido por Gerardo de Prevoisin. Las operaciones de AeroPerú
crecieron y elevaron estándares y se adoptó una nueva imagen
corporativa basada en la de Aeroméxico.
En 1995, como
subsidiario de Aeroméxico, el control de AeroPerú fue asumido
por el grupo Cintra, un conglomerado poseído por el gobierno
mexicano, que adquirió los activos de los bancos mexicanos
arruinados que se habían derrumbado durante la "crisis económica
del Tequila". A partir de 1993 hasta su bancarrota en 1999,
AeroPerú había establecido una alianza llamada "Alas de América"
con Aeroméxico y Mexicana, que implicó derechos de código
compartido, acuerdos, servicios de mantenimiento, y
entrenamiento de tripulaciones. Fue incluida en este acuerdo la
transferencia de modernas aeronaves para sustituir los viejos
aviones que habían volado en la línea aérea por muchos años. Dos
DC-10-15s y dos 727-200s fueron transferidos por Mexicana
para sustituir los obsoletos DC-8s y F28s de la línea aérea.
Cuando el DC-10 fue encontrado demasiado grande para las
operaciones de la empresa, Aeroméxico transfirió dos 757-200s
brand new. Para mediados de los años 90 AeroPerú
había consolidado su posición internacional con servicios a las
ciudades más importantes en toda América.
En 1995, AeroPerú unió Lima a Santiago,
Buenos Aires, Sao Paulo, Río de Janeiro Asunción, La Paz, Santa
Cruz, Quito, Guayaquil, Bogotá, Caracas, Ciudad de Panamá,
Cancún, San José, Ciudad de México, Miami, Nueva York, Los
Ángeles, Isla Margarita, Punta Cana y Varadero.
A partir de 1997 a
1999, AeroPerú basó su flota en dos tipos de aeronaves: el
Boeing 727 ( versiones 100 y 200 ), para las rutas domésticas y
suramericanas, y el eficiente Boeing 757-200 para las
rutas transcontinentales a los Estados Unidos, México,
Brasil, Argentina y Chile. En una tentativa de mejorar su
condición y servicios financieros, AeroPerú continuó su
crecimiento con la cooperación de Aeroméxico y de Mexicana
en la alianza "Alas de América", mientras que también
formó parte de otra alianza con la aerolínea ecuatoriana Saeta,
llamada "Alianza Andina".
Sin embargo, las cosas se tornaron difíciles
en 1996 cuando una de sus aeronaves Boeing 757-200 se estrelló
en el Callao, en la costa de Lima, en un vuelo rutinario a
Santiago de Chile. 70 pasajeros fallecieron en el vuelo, fue de
hecho el día más triste en la historia de la aerolínea. La línea
aérea perdería muchos clientes mientras que su imagen quedaría
desprestigiada después del descubrimiento de la causa del
accidente: alguien en su base de mantenimiento había olvidado de
quitar una cinta que cubría las ayudas visuales que dirigían la
aeronave. Aparte del rédito perdido incurrido en mala
publicidad, la aerolínea se vio en la obligación de pagar más
que USS70 millones en daños a los miembros de las familias de
las víctimas .
Antes de septiembre
de 1998, AeroPerú consideró adquirir un 767-200ER o -300ER
(*) y decidió además el
reemplazo de los Boeing 727. Los problemas financieros junto con
la feroz competencia de AeroContinente, forzaron a
AeroPerú a volver a operar los Boeing 727s en febrero de 1999.
Estas aeronaves fueron substituidas posteriormente por un pedido
de ocho Boeing 737-300 de gran capacidad y eficiencia de
combustible, operados previamente por British Airways. En un
esfuerzo por mejorar su productividad, un nuevo acuerdo de
código compartido fue suscrito con Avianca, para el
segmento Lima - Bogota, y con Servivensa, en las rutas
Lima - Caracas - Porlamar y Caracas - Punta Cana.
(*) A
comienzos de los años 80, AeroPerú opero en wet lease con la
inglesa Britania un Boeing 767 200ER para sus operaciones
internacionales.
En un esfuerzo por inyectar dinero en
efectivo muy necesario para las operaciones, Cintra vendió el
35% de sus acciones en AeroPerú a la aerolínea Delta Airlines al
inicio de 1998. Delta consideró esto como una gran oportunidad
de aumentar su presencia en América Latina desde su centro de
conexiones en Atlanta. La empresa norteamericana inyectó capital
para mantener las operaciones de la compañía. El mismo año, los
operadores peruanos consideraron establecer una serie de
rutas regionales con 4 - 5 Jetstream 32s, no obstante, después
de un año de la compra de acciones por parte de Delta Airlines,
AeroPerú no pudo elevar sus operaciones hasta cumplir con los
estándares de Delta, lo que no dejo satisfechos a la gente de
Atlanta. Por lo tanto, en marzo de 1999, Delta Airlines y el
grupo de Cintra rechazaron la inversión adicional en la
compañía.
AeroPerú buscó desesperadamente un nuevo
inversionista para venir en su ayuda. Continental y American
Airlines demostraron gran interés, pero al analizar la futura
operación, sumado a la difícil situación política que el país
estaba a punto de enfrentar, decidieron retroceder antes de
cerrar el trato.
Los grandes problemas financieros que
plagaron la línea aérea como resultado de un mal proceso de
privatización, determinaron el cese de AeroPerú, declarándose el
10 de marzo de 1999 el día final de la aerolínea. A la fecha de
la paralización, la empresa tenía una deuda de USS174 millones,
una suma cuantiosa para una línea aérea con solamente 10
aeronaves (tres 727-200s, cuatro 737-200s tres 757-200s). La
flota entera fue vuelta a los arrendadores en mayo de 1999.
A partir de 1999, fueron varios los intentos
por reflotar AeroPerú, incluyendo uno de Continental Airlines y
otro por parte de los trabajadores de la empresa, comandados por
Celso González y Eduardo Wasli. Un 737-200 (N412CE) había sido
arrendado y llegó con el nuevo esquema de pintura hacia
septiembre de 2000, asimismo se daban los toques finales a un
727-200 ADV, que en su momento fue operado por la fenecida
Americana de Aviación. Sin embargo, las difíciles condiciones
económicas y políticas del país, obstruyeron el
relanzamiento de AeroPerú. La bancarrota marcó el final de una
era en la aviación comercial peruana y el principio de nuevas
empresas que reflejan una liberalización de los cielos, y un
gran esfuerzo de hacer de Perú el centro del turismo
latinoamericano.
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